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Guzmán presiona por la salida de Basualdo, pero el subsecretario de Energía rechazó el pedido de renuncia que le hizo Darío Martínez

El gobierno sorprendió este viernes al dejar trascender por intermedio de fuentes oficiales el desplazamiento del subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo, y adelantar que las tarifas de Edesur y Edenor aumentarán 9% a partir de mayo. El ministro de Economía, Martín Guzmán, fue el gestor de la jugada al comunicarle el jueves al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, que no puede trabajar junto a un subordinado que no solo no obedece sus directivas sino que las boicotea. Desde el cristinismo aseguraron que Basualdo sigue en su puesto, le pidieron que resista y atribuyeron las versiones de su salida a una operación de Guzmán. Sin embargo, la confirmación del despido también llegó desde altas fuentes de la Jefatura de Gabinete.
Una interna feroz
Basualdo depende formalmente de Guzmán, pero en los hechos reporta a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y al jefe de bloque del Frente de Todos en Diputados, Máximo Kichner. Por lo tanto, su posible salida no es un movimiento más dentro de la estructura del Ministerio de Economía. Si el cristinismo no está dispuesto a ceder esa pieza, la movida de Guzmán puede terminar detonando un conflicto mucho mayor al interior de la alianza que podría derivar incluso en su propia salida del ministerio.
EconoJournal confirmó de fuentes oficiales que el secretario de Energía, Darío Martínez, le pidió este viernes a la tarde la renuncia a Basualdo, pero el funcionario se atrincheró en su oficina y aseguró que no se iba a ir sino se lo pedía el presidente Alberto Fernández. Fue entonces cuando desde Jefatura confirmaron que el pedido de Guzmán cuenta con el respaldo de Cafiero y, por lo tanto, del presidente, aunque aún no se informó oficialmente sobre el desplazamiento a través de un comunicado.
El ministro de Economía y su subsecretario vienen manteniendo un duro enfrentamiento desde hace meses por la manera en que debe avanzarse con el descongelamiento tarifario. Guzmán explicitó en varias ocasiones que, debido a la delicada situación fiscal, este año los subsidios energéticos deberán permanecer sin cambios con relación al Producto Interno Bruto, tal como está previsto en la ley de Presupuesto. Para lograr ese objetivo, el aumento debería acompañar a la inflación.

En una entrevista publicada el 7 de abril, Basualdo desafió abiertamente al ministro al asegurar que “las tarifas de Edenor y Edesur pueden subir un 7%, un 9% o directamente pueden no aumentar”.
-¿Qué elementos técnicos se están midiendo para hablar de un porcentaje de aumento del 7 o el 9 por ciento? –le preguntó este portal.
-No tiene sentido que el gobierno discuta esto. Hay que aplicar las políticas en función de los principios sociales y económicos que representamos y más en un contexto de segunda ola y posibles restricciones tanto a la circulación como a la actividad económica. Ya está agotada esa discusión. No quiero hacer debate sino solamente dejar en claro cuál es la posición de la Secretaria de Energía y la Subsecretaria de Energía Eléctrica porque en esto hay un claro alineamiento de los entes reguladores. A veces la gestión es frustrante en cuanto a lo que uno espera que suceda y no sucede. Habrá que superar esas frustraciones y seguir adelante. –respondió el funcionario.
Se pudo confirmar luego de la entrevista que ese mensaje de Basualdo enfureció a Guzmán. No solo porque desafía sus directivas sino porque prácticamente lo estaba mandando al psicólogo para que supere sus frustraciones y trate de seguir adelante.
Guzmán esperó algunas semanas y cuando vio que mayo estaba a punto de comenzar sin que el ente regulador, comandado a distancia por Basualdo, hubiera avanzado con la implementación de un aumento, se plantó puertas adentro del gobierno y dejó en claro que la situación así no puede seguir.
El ministro remarcó que Basualdo no sólo no avanzó con la implementación de ningún aumento sino que además tampoco viene haciendo nada a favor de la segmentación tarifaria que promueve el gobierno.
Mientras tanto, los subsidios eléctricos crecen como una bola de nieve que condicionan la política económica y le restan credibilidad a la gestión. Solo el sector eléctrico demanda unos 45.000 millones de pesos mensuales y la cobrabilidad de CAMMESA se viene derrumbando como un piano. Por lo tanto, nada hace prever que la situación pueda mejorar en el corto plazo si se sigue por el mismo camino.
Lo que señala Guzmán es que con el argumento de estar defendiendo “los principios económicos y sociales del gobierno”, lo que en verdad se hace al extender el congelamiento tarifario de modo indiscriminado es perjudicar a los sectores más vulnerables ya que, por ejemplo, se recorta el margen de respuesta fiscal del Estado para enfrentar las consecuencias sociales que genera la pandemia de la covid-19.
Además de las diferencias políticas, desde Economía buscaron dejar en claro que Basualdo demostró una incapacidad manifiesta para gestionar el sector. De hecho, la mesa de negociación con las eléctricas quedó interrumpida y varios temas de la gestión de la subsecretaría permanecen sin resolución.

¿Qué va a pasar con Bernal?
Las diferencias que planteó Guzmán no son solo con Basualdo sino también con el interventor del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), Federico Bernal, quien, al igual que Basualdo, tomó distancia del ministro públicamente en reiteradas ocasiones.
La última vez fue a mediados de abril cuando Bernal declaró que las tarifas de gas iban a aumentar 6% o 7% para los hogares en mayo, pero advirtió que ese aumento solo contemplaba los componentes de transporte y distribución y no el precio del gas. Incluso dijo que si la secretaría de Energía decidía aumentar el precio del gas que paga el usuario final, entonces debería convocarse a una nueva audiencia pública para convalidarlo, lo cual fue interpretado en Economía como un intento de embarrar la cancha y frenar el ajuste que impulsa Guzmán.
El tema Bernal se conversó en la reunión con Cafiero y la expectativa de Guzmán es que su desplazamiento se produzca más adelante. Sin embargo, tanto Bernal como Basualdo reportan directamente a Cristina Fernández de Kirchner y diversas fuentes consultadas ven como algo difícil que Alberto Fernández quite los dos alfiles de la vicepresidenta del área energética.
Si bien el desplazamiento de Basualdo fue confirmado en off the record por fuentes de Jefatura de Gabinete, varias fuentes consultadas esperaban el anuncio oficial para darlo por hecho. En caso de que finalmente se confirme la salida del subsecretario, será clave el nombre del reemplazante de Basualdo para terminar de entender si la vicepresidenta pierde influencia en el área energética o si en realidad se busca mantener el equilibrio de poder actual, pero con nombres que muestren mayor capacidad de gestión.

Fuente: Econojournal
Energía

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